No tengo que escribir nada más del ayer, hoy es hoy. Llega esa etapa de seguridad completa aunque solo sea mental pero se siente bien como un match point. Hoy comencé la rutina del trabajo. Llegué 30 min antes, escuchaba Arcade Fire-Ready to start. Es extraño. Es la primera vez que trabajo de vendedora, años atrás hubiera considerado este empleo como una muerte segura para mi, un despido automático. No he sido buena para interactuar con personas en gran cantidad, no he sido buena para iniciar una conversación, no he sido buena para repartir sonrisas al por montón, no he sido buena para maquillarme, ni tener la postura de una damita refinada- ¿para qué? Siempre me lo pregunte y siempre me respondía a mi misma - Al final, detrás de esa piel todos somos huesos y sangre y pedazos de carne. Pero estoy acá, en el baño, ya cambiada con el uniforme de la empresa siendo parte de eso que no me gusta, sintiéndome parte de eso que no me gusta, sintiéndome una fruta genéticamente procesada. Voy pensando y renegando dentro de mi mientras veo mi rostro y el de otras 10 mujeres reflejados en el espejo. Debo concentrarme, maquillarse es como dibujar, el tacto debe ser impecable, los trazos limpios, los colores deben tener armonía. Es la primera vez que empiezo a preocuparme de que si los tonos que le he puesto a mis párpados tienen armonía. Quiero concentrarme para aplicarme el delineador pero se me es imposible. Hay demasiadas chicas a mi alrededor y todas con la mirada puesta en la misma dirección. Empiezo a buscar un tutorial de cómo delinearse los ojos correctamente en sus reflejos, pero todo es tan rápido que desisto de hacerlo. En eso para hacerme sentir bien con mi decisión, recuerdo la sugerencia de una amiga mía de universidad, ella siempre me decía debes usar blanco y negro para así hacer tus ojos más grandes y expresivos. Estoy a punto de tirar mi cartuchera de cosméticos (okey creo que eso tiene otro nombre pero no lo recuerdo) pero recuerdo que tengo sueños que cumplir a pesar que en este momento no tenga ni idea por dónde comenzar, por primera vez en mi vida me siento perdida. Es muy pronto para rendirse. Apago el celular y guardo todo en mi casillero. Me han explicado que no puedo tener nada en mi área de labores. No me afecta dejar el celular tanto como pensé. Mi celular ha dejado de vibrar hace mucho. Lo que si me duele dejar el libro que ando leyendo. No soy la única que lucha. Bajo por inercia siguiendo a M, Mi nueva compañera de trabajo, es alegre y me agrada la frescura con que me explica del trabajo. Es sencillo, debo vender tortas y apuntar las salidas del día, tener el ambiente limpio y una gran sonrisa. Sonrío. No se porqué lo hago pero sonrío. Es mi primer día y he vendido 7 tortas grandes. Esta bien me dice M, mientras mas grandes vendamos mejor. M se retira a su casa. Me quedo sola parada frente a una vitrina, wondering just wondering as always wondering... Ahora me siento más relajada y feliz aunque ya no sonría, pero mi soledad lo sabe. Mis metas lo saben. A veces me dan miedo y eso es exactamente lo que me motiva mas. Eso es suficiente por hoy.
viernes, 19 de agosto de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario